¿Qué aporta el humanismo franciscano frente al vacío existencial moderno?
¿Qué aporta el humanismo franciscano frente al vacío existencial moderno?
Frente al vacío existencial y la "angustia vital" que caracterizan a la civilización occidental moderna, el humanismo franciscano aporta una base antropológica sólida que busca restaurar el sentido de la vida a través de una visión integral del ser humano.
A continuación, se detallan las aportaciones clave de esta perspectiva para superar la crisis de identidad actual:
1. Respuesta a la "Voluntad de Sentido"
El hombre moderno, pese a su bienestar material, sufre a menudo de una falta de contenido en su vida, lo que se traduce en aburrimiento, neurosis masiva y nihilismo. El humanismo franciscano responde a lo que Viktor Frankl denomina la "voluntad de sentido", ofreciendo una razón para vivir, sufrir y actuar que no se agota en el placer o el poder. Propone una dirección trascendente que ayuda al individuo a descifrar su propio jeroglífico existencial.
2. Una Antropología Integral frente al Reduccionismo
Frente a un hombre actual que se define como "light" (pensamiento débil, voluntad frágil y sentimientos sin raíz), el franciscanismo propone educar al ser humano en tres esferas fundamentales:
• Educación de la inteligencia: Fomenta un realismo que busca la verdad con pasión, superando el escepticismo y el subjetivismo que reducen la realidad a "mi verdad".
• Educación de las tendencias (Voluntad): Frente al hedonismo y la ley del mínimo esfuerzo, propone una disciplina ascética y una voluntad capaz de compromisos duraderos.
• Educación del corazón (Afectividad): El humanismo franciscano rescata el papel central del amor, pero no como un sentimiento inmediato o superficial, sino como un "arte de vivir" que se derrama sobre los demás y el mundo.
3. Una Nueva Concepción de la Libertad
El hombre moderno suele entender la libertad como una autonomía absoluta o una descarga instintiva, lo que paradójicamente lo convierte en esclavo de sus apetencias y le genera inseguridad. El humanismo franciscano aporta una libertad entendida como:
• Liberación interior: Romper las cadenas del egoísmo, la codicia y el ansia de poder.
• Adhesión y amor: La libertad no es un fin en sí mismo, sino la capacidad de sintonizar con la voluntad del "Otro" (Dios) y los otros (hermanos), transformando la ley en una respuesta de amor.
4. Reconciliación con la Realidad y Fraternidad
Frente al individualismo y la desconfianza social, Francisco de Asís propone una relación fraternal con todo lo existente. Al reconocer a Dios como Padre, el ser humano descubre que el prójimo no es una amenaza a su libertad, sino un hermano. Esto extiende la "conciencia ecológica" más allá de un mero altruismo utilitarista, tratándola como una relación con criaturas que tienen un origen común con el hombre.
5. La "Alegría Perfecta" frente al Pesimismo
Mientras que la posmodernidad se caracteriza por una "necrofilia" cultural y un pesimismo de fondo, el franciscanismo ofrece la recuperación de la inocencia y la alegría gozosa. Esta alegría no es una evasión, sino el fruto de haber encontrado el "justo puesto en el mundo" y de vivir en armonía con la creación, incluso en medio del dolor o la escasez.
En conclusión, el humanismo franciscano aporta un modelo de persona equilibrada y reconciliada que permite al hombre actual superar sus prejuicios y verificar, mediante la experiencia, que es posible vivir con sentido y plenitud en medio de la complejidad del mundo contemporáneo
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