Tomado de Rome Reports Queridos hermanos: Me siento contento de encontrarme con ustedes. Sus palabras, que agradezco, y su presencia, uno junto al otro, expresan un gran deseo de unidad. Dan cuenta de un camino, a veces cuesta arriba, y difícil en el pasado, pero que ustedes afrontan con valor y buena voluntad, sosteniéndose recíprocamente bajo la mirada del Altísimo, que bendice a los hermanos que viven unidos (cf. Sal 133,1). Los veo a ustedes, hermanos en la fe de Cristo, y bendigo el camino de comunión que llevan adelante. Con la mente me dirijo a la abadía de Pannonhalma, corazón espiritual palpitante de este país, donde hace tres meses se han encontrado para reflexionar y rezar juntos. Rezar juntos, unos por otros, y ponernos a trabajar juntos en la caridad, unos con otros, por este mundo que Dios ama tanto (cf. Jn 3,16), este es el camino más concreto hacia la unidad plena. Los veo a ustedes, hermanos en la fe de Abrahán nuestro padre. Aprecio mucho el compromiso que...