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Mostrando las entradas etiquetadas como cristologia

Comentario de Navascués sobre un libro de Ratzinger

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Publicada en España la obra de Joseph Ratzinger sobre san Agustín.  Cuando el pueblo de Dios vive del Cuerpo de Cristo Patricio de Navascués. 8 de Marzo de 2012 Poco antes del verano de 1950, el profesor G. Söhngen, de la Universidad de Munich, proponía a uno de sus alumnos, Joseph Ratzinger, concursar en el premio de ese año, cuyo tema era: Pueblo y casa de Dios en la doctrina de san Agustín. Profesor y alumno intuían el reto que había Joseph Ratzinger, impartiendo una conferencia en la Universidad de Freising, 1955. El desafío no era pequeño, si tenemos en cuenta el contexto teológico de aquella mitad del siglo XX. Desde hacía tiempo andaban enfrentadas dos visiones acerca de la Iglesia: ¿había de entenderse ésta fundamentalmente como pueblo de Dios o, más bien, como cuerpo místico de Cristo? En particular, la obra de un dominico, el padre Koster, en el año 1940, había desencadenado toda una serie de discusiones. Según él, entender la Iglesia como cuerpo de Cristo era tomar como...

Cristología espiritual en los escritos de Joseph Ratzinger a partir de tres elementos fundamentales: oración, corazón y comunión

Branislav Borovský Cristología espiritual en los escritos de Joseph Ratzinger a partir de tres elementos fundamentales: oración, corazón y comunión Extracto de la Tesis Doctoral presentada en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra Pamplona 202 Cuadernos doctorales de la Facultad de Teología Excerpta e Dissertationibus in Sacra Theologia Vol. LXXIII, n. 4 Resumen: En esta tesis doctoral se aborda la cristología espiritual de Ratzinger que propuso en los años ochenta en Miremos al Traspasado y que elaboró con más detalle en su trilogía Jesús de Nazaret (2007-2012).  El objeto de esta investigación consistía en estudiar tres elementos fundantes de la apropiación espiritual de la cristología: oración, corazón, comunión. Para ello son analizados tres periodos en los que Ratzinger reflexiona sobre el misterio de Jesucristo. El primero (1950-1981) corresponde a la cristología espiritual implícita, es decir, a los escritos anteriores a Miremos al Trasp...

Titulo Hijo De Dios como lugar central de la fe cristiana

Guijarro, Santiago. (2019). La cristología neotestamentaria de la filiación y la teología trinitaria. Teología y vida, 60(4), 475-496. https://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492019000400475 "El título “Hijo de Dios” forma parte de una constelación de afirmaciones y convicciones sobre Jesús que se fueron elaborando en los primeros estadios de la reflexión cristológica. Estas convicciones se expresaron en diversos formatos (himnos, credos, relatos, etc.), que añaden más variedad y matices a estas primeras expresiones de la fe en Jesús. Todas ellas, sin embargo, son afirmaciones acerca de la misma persona y pueden, por tanto, articularse en torno al título “Hijo de Dios”, que fue ocupando un lugar cada vez más central en la configuración de la fe cristiana".

Hijo De Dios, clave para la antropología

Guijarro, Santiago. (2019). La cristología neotestamentaria de la filiación y la teología trinitaria. Teología y vida, 60(4), 475-496. https://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492019000400475 "Debido a su carácter relacional, el título “Hijo de Dios” permite articular de forma orgánica varias dimensiones de la primitiva teología cristiana. Este título no solo afirma algo acerca de Jesús (que es el Hijo), sino que también afirma algo fundamental acerca de Dios (que es Padre). Más aún, al establecer una relación particular entre ambos, este título afirma algo decisivo acerca de la relación del hombre con Dios. Este título permite, por tanto, articular una reflexión en la que se encuentran teología (en el sentido primero de esta palabra), cristología, antropología y soteriología".

La Cristología de la filiación es un elemento clave para entender el paso del monoteísmo judío al trinitarismo cristiano

Guijarro, Santiago. (2019). La cristología neotestamentaria de la filiación y la teología trinitaria. Teología y vida, 60(4), 475-496. https://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492019000400475 "La elección del título “Hijo de Dios” como clave de la cristología neotestamentaria es, pues, una opción razonable. Esta opción permitirá establecer una relación orgánica con la cristología patrística y contribuirá a entender mejor el proceso a través del cual se llegó a la formulación de la fe trinitaria. En este sentido, puede decirse que una cristología neotestamentaria centrada en la filiación es un elemento clave para entender el paso del monoteísmo judío al trinitarismo cristiano".

Relación entre la viviencia filial de Jesús y la cristología de la filiación

Guijarro, Santiago. (2019). La cristología neotestamentaria de la filiación y la teología trinitaria. Teología y vida, 60(4), 475-496. https://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492019000400475 "Existe continuidad entre la vivencia filial de Jesús y la formulación de la cristología neotestamentaria de la filiación. También existe continuidad entre la formulación neotestamentaria del mesianismo de Jesús en términos de filiación (Mesías Hijo de Dios) y el desarrollo de este título en la cristología trinitaria de los siglos posteriores. Puede decirse, entonces, que la cristología que se articula en torno al título “Hijo de Dios” es el resultado de un desarrollo homogéneo de la revelación de Dios en Jesús de Nazaret".

Relación entre Jesús y Dios: unidad y diversidad

Guijarro, Santiago. (2019). La cristología neotestamentaria de la filiación y la teología trinitaria. Teología y vida, 60(4), 475-496. https://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492019000400475  "El rasgo más característico del título “Hijo de Dios”, en relación a otros títulos y afirmaciones sobre Jesús, es su capacidad para describir la relación entre Jesús y Dios. En su sentido más obvio, esta metáfora remite a una relación en la que se da, al mismo tiempo, la unidad y la diversidad; la semejanza y la distinción. No es una metáfora cerrada, sino abierta. Puede afirmarse, entonces, que en los escritos del Nuevo Testamento se encuentran ya germinalmente los desarrollos que más tarde conducirán a la formulación de la fe trinitaria".

Cristología de filiación en el Nuevo Testamento

Guijarro, Santiago. (2019). La cristología neotestamentaria de la filiación y la teología trinitaria. Teología y vida, 60(4), 475-496. https://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492019000400475 "La cristología de la filiación experimentó un desarrollo significativo en la época del Nuevo Testamento, como se advierte al analizar cronológicamente sus escritos. En esta evolución y progresiva resignificación del título “Hijo de Dios” intervinieron cinco factores: a) la gramática del mesianismo en el segundo templo; b) la experiencia histórica que Jesús tuvo de la filiación; c) la vivencia pascual de sus primeros discípulos; d) la exégesis mesiánica que amalgamó los modelos mesiánicos y la experiencia vital de Jesús; e) el contexto cultural que modeló la comprensión y formulación de la filiación divina de Jesús".

Título fundamental de cristología : Hijo De Dios

Guijarro, Santiago. (2019). La cristología neotestamentaria de la filiación y la teología trinitaria. Teología y vida, 60(4), 475-496. https://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492019000400475 "Esta cristología podría definirse como una “cristología de filiación” o, desde otro punto de vista, como una “cristología trinitaria”. En ambos casos, queda claro que la relación implicada en el título “Hijo de Dios” ocupa un lugar central. Llegados al final de esta reflexión, proponemos ahora en forma de tesis algunos de los postulados que fundamentan y caracterizan esta opción: “Hijo de Dios” es un título cardinal de la cristología neotestamentaria. Aunque no es tan citado como otros (Mesías, Señor), expresa una convicción muy difundida entre los primeros seguidores de Jesús y ocupa un lugar importante en los principales escritos cristianos. Esto significa que fue una creencia central de los primeros cristianos"

La santificación de Jesús, una realidad ontológica

  González de Cardedal, Olegario. Cristología. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 2005.  “Hay una historia de la santificación de Jesús fiel, que aprende la obediencia, que es probado en el dolor, que hace la oblación de su cuerpo, que así es consumado y consumador de la salvación del hombre” (González de Cardedal, Cristología, 479).  La santificación obrada en Jesús no fue un perfeccionamiento de sus cualidades éticas o personales, sino una realidad ontológica (Hb 2,10; 5,8; 7,28; 10,14; 12,2).

Colosenses 1,15-17

15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.  16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten  Pablo habla de la preexistencia en sentido soteriológico: la encarnación, la entrega en la cruz dan a entender que el amor eterno de Dios (Padre), como manifestación de sí (Hijo) y don de sí mismo (Espíritu), por medio de Jesucristo entró defmitivamente en la historia para realizar la liberación de los hijos de Dios.  El himno  a Cristo en Col 1 ,15-17 asume este aspecto cósmico y soteriológico de la filiación divina como manifestación y desarrollo en el tiempo del designio eterno de Dios. ''Jesucristo es imagen de Dios invisible, nacido antes que toda criatura, por su medio se creó el universo cel...

Hijo de Dios en el Nuevo Testamento

Los judios cuando dicen que Jesús blafesma no es porque sea elegido como lo reyes o jueces del A.T., sino que sea en sentido propio. ¿Qué implica la filiación de Jesús? Tener previas relaciones con el Padre La excepcional  elección y comunicación del Padre con él La cristología contempla:  Jesús es la oferta del amor de Dios que se comunica y se difunde.   El ser de Jesús es inseparable de su misión y de su servicio.   La función de Jesús, su existencia para Dios y para los demás, constituye su esencia.   El ser y la misión, la función y la esencia se condicionan mutuamente y son inseparables.  Ya no se puede hablar de Dios al margen de Jesús: Dios se defme en Jesús de modo defInitivo, como el Padre de Nuestro Señor Jesucristo.  Jesús es en persona, la expresión definitiva de la voluntad y del ser Dios para el hombre.  Con él y en él entró Dios defInitivamente en la historia.

Hijo de Dios en el Antiguo Testamento

En el A.T. se da el titulo de hijo de Dios a: Pueblo de Israel Al rey A todo israelita piadoso Este título tiene que interpretarse a la luz de la fe en la elección. En virtud de esa elección se crea una especial relación personal con Dios y una misión histórico-salvífica.

Distinta inculturación de Jesús

Jesús para los judeo-cristianos: Mediador de salvación como profeta escatólogico Enviado para cambiar la historia la salvación se realizó mediante la actividad histórica del hombre La cruz es el centro de la esperanza Jesús para los heleno-cristiano:  Jesús es Dios y Hombre,  y mendiante el anonadamiento hace al hombre hijo De Dios Lo fundamental es la encarnación Se hizo hombre para hacerlo hijo De Dios (trueque  o Intercambio) Cultura latina Idea salvífica fundamentada en el poder y derecho divino para poner orden en la sociedad Jesús debía restablecer el orden en nombre De Dios, mediante la cruz En la cruz se expió la rebelión del hombre  El tenía que ser verdadero Dios porque nosotros no podíamos vencer al autor del pecado y de la muerte y verdadero hombre para que pudiese pagar la deuda contraída por el hombre. 

El rey como hijo de Dios

En Israel la realeza davídica trajo la paz interior y exterior a este pueblo.  Así la realeza pasó a ser la institución salvadora de Yahvé.  Balaán (Nm 24), los vaticinios de Natán (2 Sam 7) y sobre todo, los salmos reales (Sal 2; 45; 72; 89; 110) legitimaron teológicamente la institución monárquica: el rey era calificado como hijo de Dios, se le adjudicaba toda la tierra como esfera de su dominio y  se le prometía la victoria sobre todos sus enemigos.  Cfr. E. Zenger, Jesus von Nazaret und die  messianischen Hoffnungen des alttestamentüchen Israe~ en Christo/ogische Schwerpunkte , Dusseldorf, 1980, pp. 37-78.

La fe en Jesús para los Judeo cristianos y para los helenistas

Bravo S.J., C. (1991). "¿Qué significa el título "Hijo de Dios " (Dios), aplicado a Jesús?”.enTheologica Xaveriana, (98). Recuperado a partir de https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/teoxaveriana/article/view/21999 La fe en Jesús el Cristo, ya en el Nuevo Testamento, se estructuró de acuerdo con los contextos soteriológicos.  Para los judeo-cristianos - prescindiendo de las diferencias de detalle y matiz- Jesús es el hombre escatológico (Hijo de hombre, Mesías, Hijo de David) que como enviado de Dios debe realizar el cambio histórico, inaugurando el Reino de Dios, lo cual significa el triunfo  sobre el mal (el diablo, el pecado). Entró como Hijo de Dios en su función histórica, al igual  que los reyes judíos en su entronización.  La cristolog(a helenística (que aparece en el N. T. sólo en forma inicial, no totalmente independiente de la judeo-cristiana) presenta a Jesús como el mediador entre lo finito y lo infinito, de modo que debía poseer ambas dimensiones,...

¿Toda la predicación de Jesús fue teocéntrica o cristocéntrica?

Dado que Jesús es el revelador del Padre y no propiamente de sí mismo (Jn 14,6-13), toda su predicación fue teocéntrica, no cristocéntrica. Por tanto esta última ya es el resultado de un proceso de transposición, fruto de la reflexión neotestamentaria.

Punto de partida de toda cristología

Walter Kasper, El Dios de Jesucristo , Ediciones Sígueme Salamanca, 1985, p. 196. Cfr. G. Bornkamm, Jesús de Nazaret, Salamanca, 3a ed. 1982. W. Kasper, Jesús el Cristo , 5a. ed. Salamanca 1984. ''Existe un amplio acuerdo entre los exegetas en que el punto de partida y fundamento de la cristología neotestamentaria es la fe de los discípulos en la resurrección de Jesús el crucificado" .

LA ENCARNACIÓN COMO «PROLONGACIÓN» DE LA PERICHÓRESIS TRINITARIA

PEDRO LUIS VIVES PÉREZ,  LA ENCARNACIÓN COMO «PROLONGACIÓN» DE LA PERICHÓRESIS TRINITARIA, en   SCRIPTA FULGENTINA.  Año XXXII – Nº 63-64  2022 Páginas 67-106 A través de la encarnación del Hijo eterno del Padre por obra del Espíritu  Santo, Dios abraza definitivamente la historia y el mundo.  Jesucristo, como abrazo personal de Dios al mundo, permite que el Creador habite en la creación sin perderse en ella, y también sin que lo creado desaparezca, fundiéndose en Dios. Y es que, Jesucristo, Enmanuel («Dios con nosotros»), no es sólo la palabra acerca de Dios, sino que, al ser Palabra que toma carne, su contacto con los hombres también resuena y repercute en Dios.  Así, el ascenso del clamor de los hombres hacia Dios sólo es posible desde el descenso de la ternura de Dios a la tierra.  La posibilidad del doble sentido de este único movimiento entre Dios y el mundo se debe a que, la encarnación, como cauce de esta acción, reproduce una cohabitació...