La devoción de San Francisco de Asís a Los Ángeles
La devoción de San Francisco de Asís El origen de la angelología franciscana se encuentra en la praxis y espiritualidad del propio fundador: Devoción a San Miguel Arcángel: Francisco guardaba un ayuno especial de cuarenta días (la «Cuaresma de San Miguel», entre agosto y septiembre) en honor al arcángel, a quien consideraba el defensor de las almas en la hora de la muerte y el presentador de las oraciones ante Dios. El fenómeno del Monte Alverna (1224): El episodio cumbre de la vida de Francisco —la impresión de los estigmas— ocurre tras una visión de un Serafín alado y crucificado. Por esta razón, en la tradición franciscana se alude habitualmente a Francisco como el Doctor Seraphicus o el Padre Seráfico. El serafín representa el grado más alto de la jerarquía angélica, caracterizado por el ardiente fuego del amor divino.