En las primeras páginas de la Biblia aparecen ya los ángeles, p. ej. el que custodia la entrada al paraíso (Gn 3,24), los que aparecen en el episodio de Sodoma y Gomorra (Gn 18-19), el que impide que Abrahán dé muerte a Isaac (Gn 22,11) o los numerosos ángeles que vio Jacob como subían y bajaban por una escalera que unía cielo y tierra (Gn 28,12). El ángel del Señor acompaña a Israel durante el éxodo (Ex 14,19; 23,20-23). Posteriormente vemos, p. ej., como un ángel ejecuta el castigo a causa del orgullo de David (2Sm 24,16) y un ángel ayuda a Elías a continuar su camino hacia el Sinaí (1Re 19,5.7). Cuando el profeta Isaías, en el momento de su vocación, contempla la gloria de Dios, ve junto a él a los serafines proclamando tres veces santo al Señor del universo (Is 6,1-3). Un ángel es el que salva a los tres jóvenes que están en el horno encendido a causa de su fidelidad a Dios (Dn 3,49). Los ángeles ayudan a los macabeos a la liberación del pueblo de Dios (cf. 2Mac 10,29) Schmaus, Te...