Herramientas educativas del siglo XXI: sinergia entre inteligencia artificial (IA) y neurociencia
Herramientas educativas del siglo XXI: sinergia entre inteligencia artificial (IA) y neurociencia
Rocío Blanco Carrasco y Mª Isabel Amor Almedina
El auge de la inteligencia artificial (IA) y la influencia del campo de la neurociencia en educación han generado nuevas oportunidades de optimización en los procesos de enseñanza-aprendizaje del siglo XXI. El objetivo de esta investigación es comprobar la correlación existente entre ambas, las ventajas con respecto a su aplicación en el aula y los patrones cognitivos que permiten la individualización de la enseñanza gracias a la plasticidad neuronal y la motivación del alumnado durante su propio proceso de enseñanza. Para ello, se realiza una revisión sistemática de la bibliografía donde se recopilan evidencias acerca de la mejora del rendimiento académico gracias a la implementación de la IA y la correlación con la neurociencia aplicada al proceso de enseñanza del estudiante.
Conclusiones
Se concluye el estudio con la evidencia de que la convergencia entre la IA y los principios neurocientíficos son un eje estratégico para la optimización del aprendizaje, al otorgar la posibilidad de desarrollar procesos más formativos, eficaces, personalizados y sensibles a las necesidades particulares del alumnado. Tras la revisión realizada, se remarca que la IA contribuye al fortalecimiento del bienestar y al incremento del rendimiento académico, mediante sistemas adaptativos que ajustan el contenido (Del Campo et al., 2023), el uso de retroalimentación y el nivel de desafío cognitivo o motivación que se genera en los estudiantes tras la integración de la IA en su proceso educativo. Este hecho conlleva a su vez, obtener enfoques pedagógicos basados en la motivación, autonomía y resiliencia, para la amplitud de las prácticas educativas innovadoras (Dubinsky et al., 2024).
No obstante, se generan ciertas tensiones relevantes tras la reflexión crítica del estudio. Tal y como advierten Alfaro Salas y Díaz Porras (2024), la excesiva delegación de la actividad intelectual en herramientas de IA puede derivar en carencias significativas de comprensión, superficialidad conceptual y reducción del pensamiento crítico por parte del alumnado, concretamente cuando no existe una mediación pedagógica explícita. Asimismo, la labor docente requiere de una aproximación interdisciplinar y éticamente informada (Miao et al., 2021), debido a la carencia de habilidades emocionales, sensibilidad contextual y juicio humano de la IA, elementos indispensables para el aprendizaje significativo, según los 96
principios básicos de la neurociencia. Por lo consiguiente, la efectividad de estos sistemas depende del profesorado para integrar criterios neuroeducativos, regulaciones éticas y competencias digitales avanzadas.
Por otro lado, la neurociencia aporta los fundamentos explicativos para comprender los mecanismos que sustentan la atención, la memoria y la autorregulación, abriendo nuevas vías para el diseño de intervenciones educativas fundamentadas en la gestión cerebral (Francis Crick, 2003). Es por este motivo que se precisa la creación de un modelo o sistema de integración neuroeducativo de aplicación de la IA como herramienta mediadora entre las limitaciones basadas en la evidencia y las demandas requeridas en la actualidad para la IA. En conclusión, la potencialidad transformadora de la IA en la educación se materializa en la articulación de un marco neuroeducativo sólido y la supervisión humana competente; de lo contrario, las limitaciones éticas, emocionales y epistemológicas anexadas al uso de la IA pueden comprometer la calidad del aprendizaje y la formación integral del alumnado.
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