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APUNTES SOBRE LA REESCRITURA DE EPISODIOS DE “BESTIAS FIERAS” EN LA HAGIOGRAFÍA CASTELLANA (SIGLOS XVI-XVII)1

APUNTES SOBRE LA REESCRITURA DE EPISODIOS DE “BESTIAS FIERAS” EN LA HAGIOGRAFÍA CASTELLANA (SIGLOS XVI-XVII)1 Daniel Mur Cantalejo* Specula, n.º 16, Julio 2026, e1267, ISSN-e: 2792-3290  Resumen: El artículo se ocupa de la presencia de aquellos episodios hagiográficos con intervención de bestias fieras (leones, osos, tigres, leopardos, lobos y onzas, fundamentalmente) en los principales santorales castellanos postridentinos, estudiando las transformaciones que experimentaron con respecto a sus antecedentes medievales y renacentistas. En estos últimos textos, la mayor parte de los episodios refieren el amansamiento de las fieras y su humillación ante el santo. Únicamente las vidas de los santos Ignacio de Antioquía, Eufemia de Calcedonia y Tecla de Iconia presentan leves modificaciones que complican ese esquema. Los santorales postridentinos atemperan esa singularidad, obviando algunos detalles inverosímiles, en aras de una presentación más convencional de dichos episodios.

"San Francisco de Asís: el santo que quiso ser hombre

 Donald Spoto "San Francisco de Asís: el santo que quiso ser hombre" Barcelona 2007 Es el título de una reconocida biografía escrita por Donald Spoto. Publicada originalmente en inglés como Reluctant Saint: The Life of Francis of Assisi, esta obra busca alejarse de la imagen idealizada del santo para presentarlo en toda su complejidad humana.  Claves del libro y la figura de Francisco La obra de Spoto y la visión moderna de Francisco destacan varios aspectos que lo definen como un "santo humano": Humanidad radical: El autor explora la juventud de Francisco como un joven rebelde, aventurero y soldado antes de su conversión, mostrando que su santidad no fue algo innato, sino una lucha y elección constante. Fraternidad universal: Su deseo de "ser hombre" se traduce en su capacidad de conectar con todos los seres, llamando "hermanos" no solo a las personas, sino también a los animales y a los elementos de la naturaleza. Despojo material: Renunció a l...

Santa Juliana de Cornillon a través de Benedicto XVI

BENEDICTO XVI AUDIENCIA GENERAL Miércoles 17 de noviembre de 2010 Santa Juliana de Cornillon Queridos hermanos y hermanas:  También esta mañana quiero presentaros una figura femenina, poco conocida, pero a la cual la Iglesia debe un gran reconocimiento, no sólo por su santidad de vida, sino también porque, con su gran fervor, contribuyó a la institución de una de las solemnidades litúrgicas más importantes del año, la del Corpus Christi. Se trata de santa Juliana de Cornillón, conocida también como santa Juliana de Lieja. Tenemos algunos datos acerca de su vida sobre todo a través de una biografía, escrita probablemente por un eclesiástico contemporáneo suyo, en la que se recogen varios testimonios de personas que conocieron directamente a la santa. Juliana nació entre 1191 y 1192 cerca de Lieja, en Bélgica. Es importante subrayar este lugar, porque en aquel tiempo la diócesis de Lieja era, por decirlo así, un verdadero «cenáculo eucarístico». Allí, antes que Juliana, teólogos ins...

Fundamentos de la fraternidad en Francisco de Asís

https://tendencias21.levante-emv.com/la-filosofia-ecologica-fue-anticipada-por-francisco-de-asis_a2318.html Fundamentos de la fraternidad en Francisco Eduardo García Peregrín. Simplificando mucho las cosas, podríamos decir que lo que fundamenta el concepto y la vivencia de la fraternidad en Francisco es su imagen de Dios y su imagen del hombre y, especialmente, la relación entre ambas. Francisco no fue un teólogo ni mucho menos. Él se consideraba un iletrado; por eso nunca pretendió ejercer de teólogo. Sin embardo es interesante destacar que el Dios de Francisco es un Dios Padre, un Dios cercano, el “abba” de Jesús. Es un Dios débil y pequeño, pero que asumió nuestra condición para mostrar la grandeza de la condición humana. Es un Dios Padre creador de todas las cosas, a las que ama porque las ha creado buenas, como podemos leer en Sab. 11.  Por otra parte, se ha dicho que la antropología de Francisco está cargada de dimensiones teológicas, por la cercanía que encuentra entre el ho...

Capítulo XVII de Florecillas

Capítulo XVII Cómo un niño quiso saber lo que hacía San Francisco de noche Un niño muy puro e inocente fue admitido en la Orden cuando aún vivía San Francisco [se trata, quizá, de un novicio admitido en edad muy temprana. No consta que en vida de San Francisco existiera el uso, más tarde bastante extendido en la Orden, de recibir los pueri oblati, niños de once o doce años que eran educados en los contentos y, al llegar a la edad canónica, hacían el noticiado y profesaban] ; y estaba en un eremitorio pequeño, en el cual los hermanos, por necesidad, dormían en el suelo.  Fue una vez San Francisco a ese eremitorio; y a la tarde, después de rezar completas, se acostó a fin de poder levantarse a hacer oración por la noche mientras dormían los demás, según tenía de costumbre.  Este niño se propuso espiar con atención lo que hacía San Francisco, para conocer su santidad, y de modo especial le intrigaba lo que hacía cuando se levantaba por la noche. Y para que el sueño no se lo imp...

Capítulo XVI de Florecillas

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Capítulo XVI Cómo quiso San Francisco conocer la voluntad de Dios, por medio de la oración de Santa Clara y del hermano Silvestre, sobre si debía andar predicando o dedicarse a la contemplación  El humilde siervo de Dios San Francisco, poco después de su conversión, cuando ya había reunido y recibido en la Orden a muchos compañeros, tuvo grande perplejidad sobre lo que debía hacer: o vivir entregado solamente a la oración, o darse alguna vez a la predicación; y deseaba vivamente conocer cuál era la voluntad de Dios. Y como la santa humildad, que poseía en alto grado, no le permitía presumir de sí ni de sus oraciones, prefirió averiguar la voluntad divina recurriendo a las oraciones de otros. Llamó, pues, al hermano Maseo y le habló así: -- Vete a encontrar a la hermana Clara y dile de mi parte que, junto con algunas de sus compañeras más espirituales, ore devotamente a Dios pidiéndole se digne manifestarme lo que será mejor: dedicarme a predicar o darme solamente a la oración. Vet...

Capitulo XV de Florecillas

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Capítulo XV Cómo Santa Clara comió en Santa María de los Angeles con San Francisco y sus compañeros  Cuando estaba en Asís San Francisco, visitaba con frecuencia a Santa Clara y le daba santas instrucciones. Ella tenía grandísimo deseo de comer una vez con él; se lo había pedido muchas veces, pero él no quiso concederle ese consuelo. Viendo, pues, sus compañeros el deseo de Santa Clara, dijeron a San Francisco: -- Padre, nos parece que no es conforme a la caridad de Dios esa actitud de no dar gusto a la hermana Clara, una virgen tan santa y amada del Señor, en una cosa tan pequeña como es comer contigo; y más teniendo en cuenta que por tu predicación abandonó ella las riquezas y las pompas del mundo. Aunque te pidiera otro favor mayor que éste, deberías condescender con esa tu planta espiritual.  -- Entonces, ¿os parece que la debo complacer? -respondió San Francisco. -- Sí, Padre -le dijeron los compañeros-; se merece recibir de ti este consuelo.  Dijo entonces San Franc...

Capítulo XIV de Florecillas

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Capítulo XIV Cómo, mientras San Francisco hablaba de Dios con sus hermanos,  apareció Cristo en medio de ellos En los comienzos de la Orden, estaba una vez San Francisco reunido con sus compañeros en un eremitorio hablando de Cristo; en esto, impulsado por el fervor de su espíritu, mandó a uno de ellos que, en nombre de Dios, abriese la boca y hablase de Dios como el Espíritu Santo le inspirase.  Obediente al mandato recibido, el hermano habló de Dios maravillosamente; San Francisco le impuso silencio, y mandó lo mismo a otro; éste obedeció, a su vez, y habló de Dios con mucha penetración; San Francisco le impuso silencio de la misma manera y mandó al tercero que hablase de Dios; también éste comenzó a hablar tan profundamente de las cosas secretas de Dios, que San Francisco conoció que, al igual que los otros dos, hablaba bajo la acción del Espíritu Santo.  Y esto quedó demostrado, además, por una señal expresa, porque, mientras se hallaban en esa conversación, apareci...

Capítulo XIII de Florecillas

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Capítulo XIII Cómo San Francisco y el hermano Maseo colocaron sobre una piedra, junto a una fuente, el pan que habían mendigado, y San Francisco rompió en loores a la pobreza El admirable siervo y seguidor de Cristo messer San Francisco, para conformarse en todo perfectamente a Cristo, quien, como dice el Evangelio, envió a sus discípulos de dos en dos a todas las ciudades y lugares a donde Él debía ir, una vez que, a ejemplo de Cristo, hubo reunido doce compañeros, los mandó de dos en dos por el mundo a predicar. Y para darles ejemplo de verdadera obediencia, se puso el primero en camino, a ejemplo de Cristo, que comenzó a obrar antes que a enseñar. Habiendo asignado a los compañeros las otras partes del mundo, él tomó al hermano Maseo por campanero y se dirigió a tierras de Francia . Al llegar un día muy hambrientos a una aldea, fueron, según la Regla, a pedir de limosna el pan por amor de Dios. San Francisco fue por un barrio y el hermano Maseo por otro. Pero como San Francisco era ...

Capítulo XI de Florecillas

Capítulo XI Cómo San Francisco hizo dar vueltas al hermano Maseo  para conocer el camino que debía seguir Yendo de camino un día San Francisco con el hermano Maseo, éste caminaba un poco adelantado, y, al llegar a un cruce del cual se podía ir a Siena, a Florencia y a Arezzo, dijo el hermano Maseo: -- Padre, ¿qué camino hemos de seguir? -- El que Dios quiera -respondió San Francisco. -- Y ¿cómo podremos saber cuál es la voluntad de Dios? -repuso el hermano Maseo. -- Por la señal que ahora verás -dijo San Francisco-. Te mando, pues, por el mérito de la santa obediencia, que en ese cruce, en el mismo sitio donde tienes los pies, te pongas a dar vueltas en redondo, como hacen los niños, y no dejes de dar vueltas hasta que yo te diga. El hermano Maseo comenzó a dar vueltas sobre sí mismo; y tantas dio, que cayó varias veces al suelo por el vértigo de la cabeza, que es común en semejante juego; pero como San Francisco no le decía que parase y él quería obedecer puntualmente, volvía...

¿Cuándo fue entregada a San Francisco la Porciúncula?

Esta pequeña iglesia fue entregada, alrededor del año 1212, a san Francisco por el abad de san Benito de monte Subasio, con la condición de hacer de ella la iglesia madre de su familia religiosa.  Estaba en malas condiciones, abandonada en un bosque de robles, y San Francisco la restauró con sus propias manos.  En esta iglesia, el 24 de febrero de 1208, san Francisco oyó la llamada de Jesús para que eligiera una vida de absoluta pobreza según el discurso misionero del evangelio de san Mateo, 10, 5.15. Esta pequeña iglesia se convirtió así en el hogar de san Francisco y pronto de sus primeros discípulos.  En esta iglesia san Francisco fundó la orden de hermanos menores y desde ese momento nunca la han abandonado los frailes.  El domingo de ramos de 1211 san Francisco recibió en esta iglesia a Clara de Asís y la dedicó al Señor.  Los capítulos generales y las reuniones anuales de los frailes se celebraban en esta iglesia normalmente en Pentecostés, que cae en mayo...

¿Dónde vivieron San Francisco y los primeros frailes?

San Francisco y el primer grupo se habían establecido en la Porciúncula cuando se vieron obligados a dejar el tugurio de Rivo Torto. En torno a la capilla de Santa María de los Angeles, restaurada por el Santo, se dispusieron unos cobertizos para refugio de los hermanos. No se trataba aún de un convento, sino del centro de cita de la fraternidad; sobre todo, con ocasión de los capítulos generales, que primero se celebraron dos veces al año; después, cada año, y finalmente, cada tres años.

Capítulo X de Florecillas

  Capítulo X Cómo el hermano Maseo quiso poner a prueba la humildad de San Francisco Se hallaba San Francisco en el lugar de la Porciúncula  con el hermano Maseo de Marignano, hombre de gran santidad y discreción y dotado de gracia para hablar de Dios; por ello lo amaba mucho San Francisco. Un día, al volver San Francisco del bosque, donde había ido a orar, el hermano Maseo quiso probar hasta dónde llegaba su humildad; le salió al encuentro y le dijo en tono de reproche: -- ¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti? ¿Por qué a ti? -- ¿Qué quieres decir con eso? -repuso San Francisco. Y el hermano Maseo:  -- Me pregunto ¿por qué todo el mundo va detrás de ti y no parece sino que todos pugnan por verte, oírte y obedecerte? Tú no eres hermoso de cuerpo, no sobresales por la ciencia, no eres noble, y entonces, ¿por qué todo el mundo va en pos de ti? Al oír esto, San Francisco sintió una grande alegría de espíritu, y estuvo por largo espacio vuelto el rostro al cielo y elevada la mente en ...

Capítulo IX de Florecillas

Capítulo IX Cómo San Francisco y el hermano León rezaron maitines sin breviario En los comienzos de la Orden estaba una vez San Francisco con el hermano León en un eremitorio donde no tenían los libros para rezar el oficio divino. Llegada la hora de los maitines, dijo San Francisco al hermano León: -- Carísimo, no tenemos breviario para rezar los maitines; pero vamos a emplear el tiempo en la alabanza de Dios. A lo que yo diga, tú responderás tal como yo te enseñaré; y ten cuidado de no cambiar las palabras en forma diversa de como yo te las digo. Yo diré así: «¡Oh hermano Francisco!, tú cometiste tantas maldades y tantos pecados en el siglo, que eres digno del infierno». Y tú, hermano León, responderás: «Así es verdad: mereces estar en lo más profundo del infierno». -- De muy buena gana, Padre. Comienza en nombre de Dios -respondió el hermano León con sencillez colombina.  Entonces, San Francisco comenzó a decir: -- ¡Oh hermano Francisco!: tú cometiste tantos pecados en el mundo, ...

Florecilla de la alegría perfecta

La florecilla de la alegría perfecta, tan bella en su composición como evangélicamente profunda, es, en realidad, la poetización de la quinta de las Admoniciones de San Francisco: «Nadie se enorgullezca, sino gloríese en la cruz del Señor»; y responde a un tema que sale al paso reiteradamente en los escritos del Santo (1 R 14.16.17.22; 2 R 10; Adm 6.9.11-15.18; 2 Cel 145).  El autor de Actus-Fioretti no ha hecho sino escenificar una anterior redacción, más breve, dada a conocer por B. Bughetti en AFH 20 (1927) pp. 85-108, y publicada por J. Cambell como supuesto fragmento de la Legenda antiqua.  El dramatismo adquiere en ésta mayor fuerza, ya que el mismo Fundador, en calidad de tal y a sabiendas, es rechazado brutalmente. Cf. el texto entre los Escritos de San Francisco.

Capítulo VIII de Florecillas

Capítulo VIII Cómo San Francisco enseñó al hermano León  en qué consiste la alegría perfecta  Iba una vez San Francisco con el hermano León de Perusa a Santa María de los Angeles en tiempo de invierno. Sintiéndose atormentado por la intensidad del frío, llamó al hermano León, que caminaba un poco delante , y le habló así: -- ¡Oh hermano León!: aun cuando los hermanos menores dieran en todo el mundo grande ejemplo de santidad y de buena edificación, escribe y toma nota diligentemente que no está en eso la alegría perfecta. Siguiendo más adelante, le llamó San Francisco segunda vez: -- ¡Oh hermano León!: aunque el hermano menor devuelva la vista a los ciegos, enderece a los tullidos, expulse a los demonios, haga oír a los sordos, andar a los cojos, hablar a los mudos y, lo que aún es más, resucite a un muerto de cuatro días, escribe que no está en eso la alegría perfecta. Caminando luego un poco más, San Francisco gritó con fuerza:  -- ¡Oh hermano León!: aunque el hermano m...

¿Dónde ayunó San Francisco 40 días?

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Se trata de Isola Maggiore, en el lago Trasimeno. Dos capillas recuerdan el lugar donde habría desembarcado San Francisco y aquel en que pasó la cuaresma.  El antiguo convento ha desaparecido. San Francisco de Asís vivió 40 días en esta isla como ermitaño durante la Cuaresma (probablemente en 1211 aunque la fecha es incierta).  La Iglesia de San Miguel Arcángel del siglo XII fue construida en la cima de la colina. El único pueblo de la isla alcanzó su apogeo en el siglo XIV, después del establecimiento de un monasterio franciscano en 1328.  La mayoría de los edificios del pueblo datan de este período. En la década de 1800, la ciudad tenía una población de 700 habitantes y estaba en declive.  El Castillo Guglielmi fue construido en la década de 1880 en el sitio del monasterio, pero desde entonces se ha deteriorado. El castillo estaba en proceso de convertirse en un resort y spa de lujo, pero en 2010 la empresa se declaró en quiebra.  Desde finales de febrero de 1...

Capitulo VII de Florecillas

Capítulo VII Cómo San Francisco pasó una cuaresma en una isla del lago de Perusa con sólo medio panecillo Al verdadero siervo de Dios San Francisco, ya que en ciertas cosas fue como un segundo Cristo dado al mundo para la salvación de los pueblos, quiso Dios Padre hacerlo, en muchos aspectos de su vida, conforme y semejante a su Hijo Jesucristo, como aparece en el venerable colegio de los doce compañeros, y en el admirable misterio de las sagradas llagas, y en el ayuno continuo de la santa cuaresma, que realizó de la manera siguiente: Hallándose en cierta ocasión San Francisco, el último día de carnaval, junto al lago de Perusa en casa de un devoto suyo, donde había pasado la noche, sintió la inspiración de Dios de ir a pasar la cuaresma en una isla de dicho lago. Rogó, pues, San Francisco a este devoto suyo, por amor de Cristo, que le llevase en su barca a una isla del lago totalmente deshabitado y que lo hiciese en la noche del miércoles de ceniza, sin que nadie se diese cuenta. Así...

Bendición de San Francisco antes de morir

Se trata de un calco de la bendición de Jacob a sus hijos; en especial, el gesto de cruzar las manos sobre los dos hijos de José (Gén 48,13-17).  El hecho fue cierto y lo refiere Tomás de Celano (1 Cel 108), pero en un sentido exactamente contrario: Francisco cruzó las manos para poner la derecha sobre el hermano Elías, su vicario (cf. 2 Cel 216). Según LP 12 y el EP 107, Francisco habría posado la diestra sobre la cabeza del hermano Gil y habría dicho: «No es ésta la cabeza de mi hermano Bernardo». Génesis 48:13-19 13 Y José tomó a los dos, a Efraín con la derecha, hacia la izquierda de Israel, y a Manasés con la izquierda, hacia la derecha de Israel, y se los acercó.  14 Pero Israel extendió su derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés, cruzando adrede sus manos, aunque Manasés era el primogénito.  15 Y bendijo a José, y dijo: El Dios delante de quien anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que ha sid...

Cuadro de Benlliure:Francisco bendice a los suyos

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