Pasaje de la vida de san Francisco Cuadro

 



Pasaje de la vida de san Francisco

CABEZALERO, JUAN MARTÍN

Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado




CABEZALERO, JUAN MARTÍN

Almadén, Ciudad Real, 1634 - Madrid, 1673

Debió de llegar bastante joven a Madrid, donde se hizo discípulo de Carreño, en cuya casa se encontraba en 1666, calificándose como "maestro pintor". Son pocas las obras que conocemos de Cabezalero, apenas un San Jerónimo firmado en 1666 (Meadows Museum, Dallas), y cuatro grandes lienzos para la Ven ...

Fuente: Museo Nacional del Prado

Pasaje de la vida de san FranciscoSegunda mitad del siglo XVII. Óleo sobre lienzo, 232 x 195 cm 



San Francisco recibe en la orilla a un joven que, vestido con hábitos negros, golilla y sombrero, es traído por Cristo por encima del agua. Al fondo, una barca, y un ribazo con dos figuras.

El lienzo procede del Convento Carmelita de San Hermenegildo de Madrid, donde Ponz lo cita como de Cabezalero, sin describirlo, hermanado con otro, hoy en la Pinacoteca de Munich, que se halla, sin embargo, firmado por Claudio Coello: de Cabezalero dos cuadros grandes que representan a San Francisco de Asís y a San Pedro de Alcántara. En el inventario de los cuadros que el Convento ponía en venta en 1786, se atribuían ambos a Claudio Coello y éste se describía como San Francisco de Asís en una visión donde Cristo le manifiesta a un sacerdote que no quería admitir a voto. Con posterioridad se ha querido identificar al joven estudiante o sacerdote, que parece caminar sobre las aguas, sostenido por Cristo, con el Conde Orlando de Cattani, señor de Chiusi, propietario del Monte Alvernia, donde el Santo de Asís tuvo sus visiones y recibió los estigmas.

Es obra notable, cuya atribución a Cabezalero parece hoy incuestionable. Rostro y manos están tratados con su peculiar técnica y aunque el color es algo más apagado, unificado en la gama de castaños dorados, son muy característicos sus efectos luminosos, como por ejemplo la lejanía entre los árboles, y el tratamiento del pie derecho de Cristo.

Fue uno de los cuadros elegidos para el Museo Napoleón. Es, con seguridad, el San Francisco hablando con Jesucristo que, atribuido a Carreño, figura en el inventario de los cuadros devueltos desde Francia en 1815, al concluir las incidencias napoleónicas. Desde entonces estuvo en la Academia de San Fernando, hasta 1901 en que pasó al Prado.

Pérez Sánchez, Alfonso E., Carreño, Rizi, Herrera y la pintura madrileña de su tiempo, Madrid, Ministerio de Cultura. Banco Herrero, 1986, p.nº125, 288-289

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