¿Nuevo espejo de lo divino? La paradoja teológica de la creatividad artificial
Gustavo Adolfo Mahecha-Beltrán, John Jairo Pérez-Vargas
Este artículo sostiene que la inteligencia artificial (IA) no redefine la imago Dei, sino que reafirma sus límites al demostrar que la creatividad auténtica requiere conciencia, intencionalidad y conexión con lo trascendente. Mediante análisis hermenéuticos del verbo hebreo בָּרָא (bara) —”crear” (Qal) y “cortar” (Piel)—, marcos teológicos (Moltmann, Pannenberg) y casos prácticos (IA en sermones, Vatican Latinist), se muestra que la IA, aunque útil, carece de atributos humanos clave: capacidad para contextualizar culturalmente, asumir vulnerabilidad e imprimir significado ético-espiritual. Documentos como el Rome Call for AI Ethics (2020) y Laudato Si’ orientan su uso hacia el bien común, pero sin superar su naturaleza instrumental. La IA no es imago Dei, sino un espejo que expone lo irrepetible de la creatividad humana: crear con amor, riesgo y anhelo de eternidad, de modo que refleje la colaboración divino-humana.
Comentarios
Publicar un comentario