La trashumancia
El trashumante de La Alpujarra iniciará este lunes su caminata hacia la Costa con sus 1.100 ovejas
Un pastor del Barranco de Poqueira, Jorge Gallegos, al igual que lo hicieron sus ancestros, practica la trashumancia todos los años para mover su rebaño entre pastos de verano e invierno
Domingo, 4 de enero 2026, 15:43
ComentaCompartir
En comarca de La Alpujarra en otros tiempos fueron muchos los pastores y ganaderos que practicaron la trashumancia desde las altas cumbres de Sierra Nevada hasta la Costa Granadina y almeriense y la zona de Córdoba, principalmente, cuando llegaba el invierno. Ahora quedan pocos trashumantes. El oficio de pastor es muy sacrificado, implicando largas horas, dedicación total, soledad, y la carga de guiar y proteger a un rebaño vulnerable, enfrentando desafíos físicos como el clima y emocionales como la duda y la responsabilidad, aunque se compense con la gratificación de amar a los animales.
Uno de estos pastores, Jorge Gallegos, de la zona del Barranco de Poqueira, al igual que hicieron sus antepasados, practica la trashumancia todos los años para resguardarse del frío y la nieve y buscar nuevos pastos en la zona de La Herradura. Su rebaño lo compone 1.100 ovejas. El trayecto, de unos 100 kilómetros, lo realiza en seis etapas. Al entrañable y admirable Jorge Gallegos le encanta su oficio y mantener las tradiciones pastoriles junto a sus fieles perros pastores y protectores del rebaño. Suelen acompañarlo varias personas y un caballo con los víveres.
Pues bien, este lunes, día 5 de enero de 2026, antes de que se acerquen a La Alpujarra sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, que desembarcarán en Castell de Ferro, provistos de paraguas por si las moscas, Jorge, acompañado de 'su comitiva', emprenderá su marcha a 'música de talón' a las nueve de la mañana por la carretera de la Umbría que atraviesa la Sierra de Lújar, la A-346. Estará disponible un dispositivo extraordinario de Tráfico en esta vía que une la comarca de La Alpujarra con la zona de la Costa. La circulación será lenta de vehículos desde Órgiva hasta la altura de la Presa de Rules. La trashumancia mantiene vivas tradiciones culturales y es un oficio muy sacrificado que genera alimentos de calidad. También permite a los animales acceder a pastos frescos y saludables durante todo el año, vital para su bienestar y la calidad de sus productos.
España cuenta con una red de vías pecuarias de miles de kilómetros (cañadas, cordeles) que aún se utilizan para estos traslados. Eventos como la Fiesta de la Trashumancia en Madrid visibilizan esta práctica, moviendo rebaños por el centro de la ciudad para concienciar sobre su importancia. La trashumancia consiste en el traslado o 'paso' del ganado por sus pastores desde las dehesas de verano a las de invierno, y viceversa. Provocada por las fuertes diferencias estacionales de la Península Ibérica, la trashumancia ha tejido un extenso sistema de comunicaciones de vías pecuarias que al inicio del siglo XXI todavía subsiste a lo largo de 125.000 kilómetros y más de 400.000 hectáreas, entre cañadas, cordeles, veredas y coladas. El paso y permanencia temporal de pastores sirvió de eje difusor de la 'cultura pastoril' en España, produciendo un sistema con la mezcla de distintos modos de vida y conocimientos durante unos meses.
La trashumancia en España desde primeros de diciembre de 2023 fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La candidatura internacional de la trashumancia, liderada por España, reconoce esta modalidad de pastoreo también en Albania, Andorra, Croacia, Francia, Luxemburgo y Rumania y se suma así, al reconocimiento que ya disfrutaba en Austria, Grecia e Italia desde 2019. En La Alpujarra en otros tiempos estuvo repleta de pastores y ganaderos, pero hoy en día quedan muy pocos, siendo un oficio en peligro de extinción, aunque todavía se resisten algunos trashumantes, como, y por ejemplo, Jorge Gallegos (de Bubión) que mantiene viva la tradición. La vida de pastor es muy sacrificada y renta poco. Se trabaja de sol a sol, y a veces hasta por la noche si se tercia, lo que ha llevado a muchos a abandonar el oficio. Los pastores de toda la vida y sus rebaños son considerados herramientas muy efectivas y económicas para la prevención de incendios forestales porque, al pastar, limpian el sotobosque y crean discontinuidades que impiden la propagación del fuego, actuando como 'cortafuegos naturales' que complementan el trabajo de los bomberos forestales y son cruciales para la sostenibilidad del medio ambiente y la protección de infraestructuras vitales, según afirman expertos y organizaciones ambientales.

Comentarios
Publicar un comentario