La conversión social franciscana
La conversión social franciscana se define no solo como un cambio en las creencias religiosas, sino como un itinerario antropológico y vital que implica una nueva percepción de la realidad y un cambio profundo en la forma de situarse ante la sociedad.
Mientras que la conversión tradicionalmente se ha visto como un acto puramente espiritual, la perspectiva franciscana propone que esta debe sentar las bases para una nueva forma de convivencia humana.
A continuación, se detallan los pilares de este concepto según las fuentes:
1. El origen: Del rechazo a la "dulzura" con los excluidos
El proceso de conversión de Francisco de Asís no fue solo un encuentro místico, sino un cambio de perspectiva socialmarcado por su encuentro con los leprosos.
Superación de muros: Francisco descubrió que la sociedad de su tiempo (Asís) mantenía desigualdades que privaban de derechos a quienes vivían fuera de las murallas.
Cambio de amargura por dulzura: El trato con los leprosos, que inicialmente le resultaba amargo, se convirtió en "dulzura" al reconocer en ellos a seres humanos plenos. Esto supuso una "opción de clase" o sintonía de destino con los marginados.
2. La mística de la frontera
La conversión social exige un éxodo de los centros de poder hacia la marginalidad.
Vivir en los márgenes: Francisco entendió que en los márgenes de la sociedad (fuera de la cultura del dinero y el honor) había más posibilidades de vivir una vida auténticamente evangélica.
Identidad no sistémica: El franciscano busca ser un marginal (no un marginado), distanciándose de las instituciones dominantes para cultivar una libertad que permita una fraternidad más profunda.
3. El franciscano como "profeta social"
Una vida convertida socialmente se traduce en roles específicos de resistencia y propuesta en el mundo actual:
Profetas de las relaciones: Centrarse en los ámbitos donde los afectos son difíciles o las estructuras son asimétricas.
Profetas de la igualdad efectiva: Trabajar por una valoración positiva de lo público y por la erradicación de las desigualdades de género, religión o clase.
Profetas de la corporeidad: Entender la existencia desde la materialidad y la historia, sin desvincular lo espiritual de lo humano.
4. Respuesta a los "torbellinos" actuales
En el contexto contemporáneo, la conversión social franciscana debe enfrentar varios desafíos o "torbellinos":
Reparto del poder: Frente al monopolio de la información y el éxito.
Cuidado de los "náufragos": Responder a la crisis de las migraciones, tratando al distinto no como una amenaza sino como un hermano con derechos.
Economía de la dignidad: Pasar de la "pobreza pensada" a una economía solidaria que busque la justicia comunitaria en lugar del lucro.
En conclusión, la conversión social franciscana es el atrevimiento de ser íntegramente humanos. Propone que la pasión por Dios y la pasión por lo humano no son antagónicas, sino una misma fuerza que busca transformar el mundo mediante la fraternidad universal y la justicia para los últimos y descartados.
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