Se trata de un blog sobre artículos de educación, orientación educativa, investigaciones teología, comentarios personales y diapositivas sobre personajes filosóficos o teológicos u otros temas de interes
"Es tiempo del equilibrio entre la ciencia y la fe”
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
-
Las cookies de este sitio se usan para personalizar el contenido y los anuncios, para ofrecer funciones de medios sociales y para analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de medios sociales, de publicidad y de análisis web.
“Es tiempo del equilibrio entre la ciencia y la fe”
La neurocientífica sinaloense Liz Quintero presentó en Culiacán su novela ‘El secreto de In’Lakesh’, en la que ficcionaliza la lucha interior que vivió entre el mundo científico y su espiritualidad
Liz Quintero platicó sobre sus experiencias espirituales .
Llegó sola a México para estudiar la maestría. Se fue adentrando en la ciencia, sobre todo en las neurociencias. Nacieron las dudas en su fe, creencias, ya que sus estudios convertían a estas en el resultado de un mecanismo. Abandonó la espiritualidad que vivió durante su infancia y adolescencia.
Al ingresar al doctorado la absorbió el ambiente: la mayoría de las personas se reían de la religión.
Su manera de ser cambió. Era sarcástica y cínica. Se había decepcionado de la religión. Fue abandonando la espiritualidad al mismo tiempo que se fue sintiendo cada vez más vacía e infeliz.
Se le había subido, como dicen de algunos médicos o estudiosos de la ciencia.
La soberbia llegó. La risa hiriente junto con los pensamientos negativos y apesadumbrados, también. La desconfianza y la ansiedad se instalaron en su interior. Su crisis de fe la había puesto en una espiral descendente.
Presentación en el auditorio del Tecnológico de Culiacán. Foto: EL DEBATE / Marco Ruiz
Perdió la realidad, cayó en el delirio, pero en ese estado, la iluminación le llegó y comenzó a luchar por tener fe y salir de la depresión.
Esa es la historia de la nuerocientífica sinaloense Liz Quintero, que ha convertido en literatura experiencias de su vida en su libro El secreto de In’lakesh, novela que presentó en el auditorio del Tecnológico de Culiacá.
Liz, ¿por qué hacer una novela y crear al personaje de Jade?
Los libros de autoayuda son muy repetitivos con la idea. En primer lugar, yo lo quise hacer más ameno, para que estas enseñanzas yo no estuviera diciéndoselas directamente a la persona, para que lo vieran dentro de una historia.
Aunque en retrospectiva, creo que fue porque en ese momento no estaba preparada para decir: “Yo soy Liz y me sucedió esto”.
Portadas de las dos ediciones que se han publicado de la novela de Liz Quintero. Foto: Cortesía / Liz Quintero.
¿Descubriste algo al escribir tus experiencias como novela?
Me fui adentrando en los mensajes principales que recibí cuando perdí la realidad, ya que eran cortos y concisos. Fueron surgiendo experiencias, vivencias. Todo fluyó de manera muy bonita.
¿Tuviste miedo del qué dirán tu compañeros científicos?
Por hablar del ser, el alma, la filosofía, la fe, vivencias espirituales, sí me daban nervios, porque se critica muchísimo a los creyentes. Muchos científicos son intolerantes. Precisamente, un capítulo se trata sobre la tolerancia. Pese a ello lo escribí, pues siento que tengo una base para decir algo. Ha habido mucha intolerancia recíproca entre científicos y creyentes, dejemos de lado la intolerancia y respetemos la creencia de cada quien.
Finalmente, ¿crees que pueda haber un equilibrio entre ciencia y espiritualidad?
Yo creo que estamos en una etapa en que se están resolviendo muchas cosas, como que está disminuyendo la intolerancia, que la creencia y la ciencia no se excluyen. Por ejemplo, mi libro ha tenido un buen recibimiento por doctores e investigadores que han sabido de él. Cuando les he dicho, se han maravillado de que haya entrado en este tema. Mi jefe, en el centro de investigación, me preguntó con gusto que si quería ser doctora del alma. Sin embargo, hay otros científicos que se clavan en la ciencia y dejan de lado todo tipo de creencias, pues se les hace superficial cualquier cosa, se cierran al mundo científico.
Ortega y Gasset (1947:335), se inspira en la clasificación de Max Scheler. La pareja de lo agradable y desagradable es sustituida por los valores útiles, y los espirituales los retoca. Su clasificación queda : 1 UTILES Capaz-Incapaz Caro-Barato Abundante-Escaso,etc 2 VITALES Sano-Enfermo Selecto-Vulgar Enérgico-Inerte Fuerte-Débil,etc. 3 ESPIRITUALES a) Intelectuales Conocimiento-Error Exacto-Aproximado Evidente-Probable,etc b) Morales Bueno-malo Bondadoso-malvado Justo-Injusto Escrupuloso-Relajado Leal-Desleal,etc. d) Estéticos Bello-Feo Gracioso-Tosco Elegante-Inelegante Armonioso-Inarmonioso 4 RELIGIOSOS Santo-Pr...
La hierognosis. Es el conocimiento de lo que es sagrado. Quienes reciben esta gracia son capaces de distinguir sin ningún esfuerzo de su parte un objeto bendito de uno que no lo está, o las auténticas reliquias de los santos.
Corrientes axiológicas Si analizamos las principales escuelas valoristas podemos encontrar concepciones distintas. Aunque sería imposible establecer compartimentos estancos para situar todas las corriente axiológicas, sí es conveniente definir las líneas generales en la concepción del valor. Principales corriente axiológicas: 1º El subjetivismo Para los autores pertenecientes a esta línea de pensamiento, los valores no son algo objetivo, ya que el valor sólo es tal valor en virtud de la captación que de él realiza el sujeto. El valor es siempre valor para alguien. Dentro de esta corriente podemos encontrar : a) subjetivistas en el plano ideal: El valor como idea b) subjetivistas en el plano real: El valor como experiencia subjetiva a) subjetivistas en el plano ideal. Para estos axiológos, es la condición humana la que constituye el valor. La Escuela neokantiana de Baden, con Guil...
Comentarios
Publicar un comentario