Miguel Viz­caíno, de Oha­nes, des­pi­dió ins­ti­tu­cio­nal­mente al papa Juan Pablo II



John Paul IIAlmeria
Sergio F. Vizcaíno

Miguel Viz­caíno, de Oha­nes, des­pi­dió ins­ti­tu­cio­nal­mente al papa Juan Pablo II
Mien­tras el Papa León XIV nos acom­paña, reme­mo­ra­mos la pri­mera visita que hizo en 1982 un papa a España. Fue Juan Pablo II

Anto­nio Torres
08 jun. 2026



Hoy recor­da­mos esa pri­mera visita papal a Gra­nada con pro­ta­go­nismo alme­riense. El con­se­jero de Estado, gene­ral con­se­jero togado, máxima cate­go­ría del Cuerpo Jurí­dico Mili­tar de las Fuer­zas Arma­das, Miguel Viz­caíno Már­quez (Oha­nes, 1913-Madrid, 2014), fue la per­sona encar­gada de des­pe­dir al papa Wojtyla, Juan Pablo II, hoy santo, en las esca­le­ri­llas del avión en repre­sen­ta­ción del Reino de España.Miguel Viz­caíno Már­quez en el Con­sejo de Estado.

En 2003, me reci­bió en su casa madri­leña de la calle San­tan­der. Aus­tero, dis­ci­pli­nado y exi­gente. Su resi­den­cia fami­liar siem­pre olió a Alme­ría con las pin­tu­ras del padre del Movi­miento Inda­liano, Jesús de Per­ce­val, la escul­tura de su íntimo amigo y pai­sano el pres­ti­gioso arqui­tecto y escul­tor, Juan Gon­zá­lez Que­sada, cono­cido popu­lar­mente por Juan Cris­tó­bal y “del busto del obispo Diego Ven­taja, mi pai­sano al que le dije que no se moviera de Gra­nada y nos lo ase­si­na­ron”, con­fesó con mucha pena. En su casa me mos­tró car­tas y libros envia­dos por sus ami­gos, como el Cro­nista de Can­já­yar, el letrado Emi­lio Este­ban Hanza, o el edi­tor Juan Grima de Turre, entre otros.

Anéc­dota Contó una anéc­dota que tuvo con Juan Pablo II en la des­pe­dida de su última visita a España en 2003. Tras un emo­tivo encuen­tro con un millón de jóve­nes en el aeró­dromo de Cua­tro Vien­tos, Viz­caino fue ins­ti­tu­cio­nal­mente el último en des­pe­dirle en la esca­le­ri­lla del avión y quien me recreó las últi­mas pala­bras: “Bueno don Miguel, muchas gra­cias por todo, ya nos vere­mos en el cielo”. “San­ti­dad, con todo res­peto, el cielo puede espe­rar”, me comentó con su retranca y res­peto al pon­tí­fice que tuvo la humil­dad de pedir per­dón al mundo por los erro­res y crí­me­nes que la Igle­sia come­tió a lo largo de la su his­to­ria. Desde las
La resi­den­cia en Madrid de Miguel Vicaíno siem­pre olía a Alme­ría con las pin­tu­ras inda­lia­nas

per­se­cu­cio­nes a cien­tí­fi­cos, las cruel­da­des de la Inqui­si­ción, las gue­rras de reli­gión, entre otras. Gali­leo tuvo que abju­rar de su opi­nión de que la Tie­rra gira en torno al Sol. Juan Pablo II marcó his­to­ria y en su estan­cia en Gra­nada fue acom­pa­ñado por el enton­ces arzo­bispo de Gra­nada, el padre José Mén­dez Asen­sio (Vélez Rubio, 1921-Gra­nada, 2006) y el obispo de la dió­ce­sis de Alme­ría Manuel Casa­res Her­vás (Láchar, Gra­nada, 1917-Alme­ría, 1990)

Tuve la opor­tu­ni­dad de con­ver­sar en varias oca­sio­nes con el sabio Miguel Viz­caino, un hom­bre que mandó en Alme­ría, espe­cial­mente en buena parte del siglo pasado. Es una per­sona que evo­lu­cionó a valo­res demo­crá­ti­cos, tal como observé con actos diver­sos y docu­men­ta­ción grá­fica con Franco, Carrero, Suá­rez, Felipe, Aznar, Zapa­tero. Viz­caino fue un cató­lico prac­ti­cante y un ena­mo­rado de su tie­rra. Nacido en una humilde fami­lia de agri­cul­to­res, obtuvo siem­pre exce­len­tes cali­fi­ca­cio­nes para poder dis­fru­tar de las becas que le per­mi­ti­rían hacer la carrera de Dere­cho en Gra­nada. Viz­caíno ejer­ció el cargo polí­tico de con­se­jero del Movi­miento, repre­sen­tando a la pro­vin­cia de Alme­ría. Fue can­di­dato por Alianza Popu­lar (AP) en las pri­me­ras elec­cio­nes demo­crá­ti­cas, el 15 de junio de 1977, para el puesto de sena­dor junto al que fue jefe pro­vin­cial del Movi­miento en Alme­ría, Anto­nio Andú­jar Rodrí­guez, y Rafael Viciana Aráez. Nin­guno de los tres con­si­guió acta, pero en un artí­culo titulé que Miguel Viz­caino fue un gene­ral para todos los tiem­pos con el deno­mi­na­dor común de amar a toda Alme­ría. De hecho, su secre­ta­ria en el Con­sejo de Estado era de Antas.

Me atreví a pre­gun­tar quien se la había reco­men­dado y me con­fesó que fue su amigo y exal­calde de Antas Fran­cisco Pérez Cas­quet al que ayudó a for­ta­le­cer su empresa de trans­por­tes, refe­rente en la pro­vin­cia. “Aquí, en el Con­sejo de Estado hay tapi­ces de gran valor artís­tico, muchas obras de arte como has podido com­pro­bar y que el pue­blo de Madrid des­co­noce”, me dijo. El pri­mer Papa que visitó España fue Juan Pablo II, en 1982. Tuve la opor­tu­ni­dad de via­jar en tren, junto a cien­tos de alme­rien­ses como enviado espe­cial de La Cró­nica, diri­gida por Joa­quín Abad y cuyo redac­tor-jefe, Pedro Manuel de la Cruz, en la actua­li­dad direc­tor del perió­dico decano de la pro­vin­cia, tuvo la tole­ran­cia de espe­rar la cró­nica dic­tada desde un telé­fono de la redac­ción de Radio Gra­nada, enton­ces lide­rada por Miguel Ángel del Hoyo y Agus­tín Mar­tí­nez. Eran tiem­pos ana­ló­gi­cos, de máqui­nas de escri­bir, lla­ma­das desde telé­fo­nos fijos y de ruido en las redac­cio­nes con mucho humo por el tabaco. Recuerdo muchas ilu­sio­nes de ciu­da­da­nos anó­ni­mos por ver en directo al Papa.

Acudí para infor­mar del acon­te­ci­miento, junto al repor­tero grá­fico el año­rado Juan Luis del Olmo y de mi pai­sano, hoy com­pa­ñero en el Fút­bol Andando, Juan Diego Gómez Molina. En el tren, cap­ta­mos la auten­ti­ci­dad de muchas per­so­nas humil­des, el sen­tido de humor que mos­tró uno de los orga­ni­za­do­res del viaje el año­rado Luis Fer­nán­dez Revuelta, impul­sor del turismo y fun­da­dor de la pri­mera agen­cia Via­jes Aly­sol, el pai­saje entre desierto, minas y nieve que nos des­cri­bía el cate­drá­tico y exSub­de­le­gado del Gobierno Andrés Gar­cía Lorca, junto a miles de alme­rien­ses.

Papa­mo­vil El pon­tí­fice tuvo que adap­tarse a las cir­cuns­tan­cias por una ave­ría en el papa­mo­vil. Miles de per­so­nas asis­tie­ron a su lle­gada y a la litur­gia en el Recinto Ferial de Alman­já­yar, ante unas 700.000 mil per­so­nas. ”Me subo en el auto­bús, así voy más alto. Quiero ver a la gente y que la gente me vea”. Con estas pala­bras, Juan Pablo II ini­ció su reco­rrido por las aba­rro­ta­das calles de Gra­nada el 5 de noviem­bre de 1982. En una Alsina, Karol Wojtyla marcó para la his­to­ria su estan­cia en la capi­tal gra­na­dina para siem­pre.

Dinero de su patri­mo­nio per­so­nal se ha uti­li­zado en rei­te­ra­das oca­sio­nes para acon­di­cio­nar la igle­sia de la Inma­cu­lada o la ermita de Tices. “La res­tau­ra­ción más impor­tante la ha rea­li­zado la Junta de Anda­lu­cía. Un día, el Con­sejo de Estado cele­bró reu­nión en Sevi­lla y me senté junto a Manuel Cha­ves, per­sona que aco­gió con mucho inte­rés y efec­ti­vi­dad el pro­blema que le plan­teé sobre la situa­ción de casi ruina de la igle­sia. Pronto comen­za­ron las obras por lo que estoy muy agra­de­cido al pre­si­dente de los anda­lu­ces”.

Su pru­den­cia y tacto se demos­tró un día des­pués de cele­brarse un Con­sejo de Minis­tros, pre­si­dido por Felipe Gon­zá­lez. Acu­dió hasta Oha­nes el pre­si­dente del Con­sejo de Estado, Fer­nando Ledesma, ex minis­tro de Jus­ti­cia, para impo­nerle una con­de­co­ra­ción apro­bada por el Gobierno socia­lista, por su dedi­ca­ción. Al alcalde demo­crá­tico de Oha­nes en el periodo 1979-2003, el car­tero Pedro Gar­cía Ferre le anun­ció el acuerdo y la visita de Ledesma unas horas antes para no rom­per la tran­qui­li­dad de la vida muni­ci­pal de su Oha­nes del alma que lo recuerda dia­ria­mente con la Plaza Miguel Viz­caino, punto de encuen­tro. Fue uno de los pri­me­ros impul­so­res del turismo con el apoyo dado a los cons­truc­to­res del hotel Agua­dulce, junto al gene­ral, muy que­rido y apre­ciado en Alco­lea y en Roque­tas de Mar, Máximo Cuervo, com­pa­ñero en el Con­sejo de Estado. Acom­pañó a Franco para la inau­gu­ra­ción del aero­puerto de Alme­ría en 1968. Apostó por el desa­rro­llo tec­no­ló­gico con la ubi­ca­ción.

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