Vinculación de Cervantes con el franciscanismo
La espiritualidad franciscana influyó profundamente tanto en la trayectoria personal de Miguel de Cervantes como en su producción literaria, manifestándose de manera más evidente en la etapa final de su vida.
Influencia en su vida personal
La vinculación de Cervantes con el franciscanismo fue, en gran medida, un asunto familiar y un refugio espiritual durante su vejez:
- Entorno familiar: Gran parte de su familia pertenecía a la Venerable Orden Tercera (VOT) de San Francisco, incluyendo a sus hermanas Andrea y Magdalena, su esposa Catalina de Salazar y su hija Isabel de Saavedra.
- Ingreso en la Orden: Cervantes ingresó formalmente en la VOT el 2 de abril de 1616, apenas veinte días antes de su muerte. Debido a su mala salud, realizó la profesión en su propio domicilio de la calle del León. Existen indicios de que pudo haber tomado el hábito años antes, en 1613, en Alcalá de Henares.
- Fallecimiento y entierro: Tras su muerte el 22 de abril de 1616, fue enterrado en el convento de las Trinitarias Descalzas de Madrid, pero fue llevado al sepelio por los hermanos de la Tercera Orden de San Francisco con la cara descubierta, siguiendo el privilegio de los miembros de dicha orden.
Influencia en su obra literaria
La huella franciscana se percibe desde sus inicios hasta sus obras póstumas, reflejando una evolución hacia lo que se ha llamado el "ingenio cristiano".
- Poesía de juventud: Ya en 1585, Cervantes participó en una academia literaria en honor a San Francisco, contribuyendo con un soneto en el Jardín espiritual de Pedro de Padilla. En este poema, utiliza la metáfora de Dios como un "pintor famoso" y describe a San Francisco como un "hermoso retrato de Jesús" y una "pintura al desnudo" que muestra las llagas del martirio.
- Primeras influencias: Sus primeros poemas conocidos (1568), dedicados a la reina Isabel de Valois, ya destacaban la devoción de la reina por San Francisco y su deseo de morir amortajada con el hábito franciscano.
- Obras de madurez y espiritualidad: En sus últimos tres años de vida (1613-1616), mientras escribía la segunda parte del Quijote, las Novelas ejemplares y el Persiles, Cervantes mostró un interés creciente por "ponerse bien con Dios".
- Reflexiones sobre la muerte: En el prólogo del Persiles, Cervantes se despide de la vida con resignación y confianza en la eternidad. Además, en el Quijote y el Persiles introduce reflexiones de corte estoico y cristiano sobre la igualdad de todos los hombres ante la muerte, comparando la vida con una comedia donde, al final, la muerte despoja a todos de sus vestiduras y jerarquías.
En resumen, el franciscanismo proporcionó a Cervantes un marco de devoción y consuelo espiritual que se reflejó en una visión del mundo más piadosa y reflexiva durante sus años de decadencia física y pobreza.
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