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Milagro del místico de Ohanes

El desierto es omnipresente en el relato de los milagros de Abu Marwán al-Yuhánisi, que alcanzan una rara expresividad al describir la intensidad del conflicto interior desencadenado por las pruebas físicas a las que se sometió.  En el Oriente, retirado en un monte nevado, sin más abrigo que un simple saco de pelo que apenas le calienta, Abu Marwán se desdobla en dos:   «Me dijo mi alma: "Haz las abluciones con arena, pues si sales morirás". Aquello me enojó, y salí a la fuente.  Al llegar a ella, me dijo mi alma: "Lávate los miembros uno tras otro, pues con eso es suficiente".  Yo, sin embargo, me tiré a la fuente, me sumergí en ella, e hice mis abluciones.  Después, mi alma me dijo: "Corre a la caverna, que está más templada que la mezquita”.  Yo sin embargo me puse a correr por la nieve [...] hasta que caí desvanecido»’'. La historia termina con la intervención milagrosa de una leona, que se acerca al cuerpo del santo mientras está desvanecido para darle...

¿Sabes como se convirtió en místico el santo musulman de Ohanes?

Los místicos recibían una revelación de Dios. La mística musulmana diferencia entre el hombre que sigue la vía mística con esfuerzo, siguiendo los sucesivos estadios hacia la iluminación final, y el santo arrebatado que cae en trances místicos inesperados e incontrolables y incurre a menudo en comportamientos extravagantes y asociales.  El mistico de Ohanes fue arrebatado y rompió con su vida anterior: El libro la Tuhfa cuenta que a Abu Marwán al-Yuhánisí, un día su madrastra le encargó que le llevase la comida a su hermano, que estaba ocupado en las labores del campo. Al-Yuhánisí era a la sazón un joven despreocupado, sin especial interés por las cuestiones religiosas. Cuando llegó hasta donde estaba su hermano, al cabo de un rato, al- Yuhánisi escuchó la llamada del almuédano a la oración, y mencionó el nombre de Dios. Al oírle, el hermano de al-Yuhánisi, que estaba medio sordo, cayó en la cuenta de que era viernes, y de que aquélla iba a ser la primera vez en treinta años qu...

¿Qué es un santo en el Islam? BARAKA

Un santo es un hombre que posee la Baraka. “Aquellos que, cuando se los ve, hacen recordar a Dios? ¿Qué es la baraka? Es un concepto para entender la presencia de lo sagrado en el mundo, en los árboles, en la naturaleza, en las personas. La baraka la poseen los Santos y pueden trasmitirla a los discípulos que visitan su tumba, o a la de Mahoma.

¿Sabes que en el siglo XII hubo en Almería una escuela de sufismo?

Tomado de : FERNANDO RODRÍGUEZ MEDIANO, Religiosidad en Al-Andalus: el hombre santo en el Islam occidental. REVISTA DE DIALECTOLOGÍA Y TRADICIONES POPULARES, vol. LIV, nº 1, (1999)  En el siglo XI en la zona de Almeria se dio un ascetismo importante, posiblemente precursores del movimiento sufí (místicos de religión islámica) que se dio un siglo después. En la primera mitad del XII, en Almería aparecieron numerosos de sufíes, siendo dos figuras muy importantes: Ibn al-'Aríf e Ibn Barrayán. Es lo que más tarde será llamada la escuela de Almería.  Es la época del movimiento almorávide, y las actividades de los dos maestros sufíes les llevaron a ser conducidos a Marrakech para comparecer ante el emir almorávide.  Ibn Barrayán fue ejecutado. Ibn al-'Arif, aunque perdonado, murió en circunstancias oscuras muy poco tiempo más tarde.

¿Una sociedad miedosa y desconfiada?

¿Una sociedad miedosa y desconfiada? Autores: Pedro José Cabrera Cabrera Localización: Sal terrae: Revista de teología pastoral, ISSN 1138-1094, Tomo 113, Nº 1306, 2025 (Ejemplar dedicado a: El miedo a depender de otros), págs. 7-25 El autor parte de una constatación: el miedo y la desconfianza mutua están creciendo en nuestro país; se extienden y difunden sin apenas control a través de las redes sociales, afectan a nuestro comportamiento cotidiano, dañan las relaciones sociales, modulan negativamente nuestras expectativas políticas, económicas y afectivas, colorean nuestra percepción del presente hasta volverlo inquietante cuando no hostil, y finalmente tiñen de inseguridad e incertidumbre el futuro que nos aguarda, con lo que corremos el riesgo de convertir el temor en una profecía autocumplida. Tras un interesante análisis, el profesor Cabrera aboga, de la mano del papa Francisco a abrir paso a la esperanza. Concluye con el sueño compartido por tantos de nosotros: la transformación...

Mística de la solidaridad: hacia un tiempo de la sensibilidad

Mística de la solidaridad: hacia un tiempo de la sensibilidad Autores: Juan Alberto Cortés Localización: Revista de espiritualidad, ISSN 0034-8147, Nº. 332, 2024, págs. 391-418 Resumen Español En un mundo abismalmente fragmentado por estructuras y sistemas injustos, «la llama mística» sigue más viva que nunca. Es la esperanza para comprender que, en medio de las coyunturas actuales, Dios sigue dándose y revelándose en la historia de la humanidad y que al ser humano no le han extinguido por completo su cercanía con la divinidad. La mística se ha convertido así en la vía primordial para contemplar la diafanidad de la realidad y para encender muy dentro de sí la necesidad de albergar un nuevo sentido de lo humano, un tiempo de la sensibilidad

Edith Stein intérprete de Teresa del Niño Jesús

Edith Stein intérprete de Teresa del Niño Jesús Autores: Ezequiel García Rojo Localización: Revista de espiritualidad, ISSN 0034-8147, Nº. 331, 2024, págs. 277-301 l Teresa Martín y Edith Stein son dos figuras con personalidad propia, que, no obstante, las diferencias que las identifican son muchos los constitutivos que las aproximan. Un análisis profundo de ambos sujetos desvela la sintonía que esconden estas dos carmelitas descalzas de los tiempos modernos. La filósofa alemana supo captar la grandeza de la santa francesa, y beneficiarse de su magisterio. Son muchos los elementos de la espiritualidad steiniana que se han visto enriquecidos y confirmados por la doctrina de Teresita. La experimentada doctora en filosofía no tuvo reparos en acudir al magisterio de la sorprendente doctora de la Iglesia. Una cierta connaturalidad humana y religiosa resumen los legados de ambas Teresas: Teresa del Niño Jesús y Teresa Benedicta de la Cruz.