Franciscanismo y Sociedad Actual: Un Paradigma para el Tercer Milenio
Franciscanismo y Sociedad Actual: Un Paradigma para el Tercer Milenio
P. José Antonio Merino, ofm
ITER34 (2004) pp. 71-93
El presente documento analiza el franciscanismo no como un sistema de pensamiento cerrado, sino como un movimiento vital e "inaugural" que ofrece respuestas críticas a las crisis de la sociedad contemporánea. A partir del análisis del pensamiento y la figura de Francisco de Asís, se propone una reestructuración de los vínculos sociales, pasando de una cultura del "interés y el cálculo" a una "cultura de la fraternidad".
Los puntos clave identificados incluyen la necesidad de recuperar la gratuidad en un mundo mercantilizado, la superación de los antagonismos sociales mediante la categoría de "hermano", y la integración de una ecología que no sea meramente técnica, sino existencial y relacional. El franciscanismo se presenta como una síntesis entre mística y acción, capaz de humanizar la técnica y proponer un humanismo de "puertas abiertas" basado en la dignidad de la persona como ser relacional, inspirado en el modelo trinitario.
I. El Pensamiento Franciscano como Discurso Inaugural
El franciscanismo se define como un sistema donde sincronizan la vida y el pensamiento, la contemplación y la acción. Según el contexto analizado, no es un conjunto de ideas estáticas, sino una invitación permanente a nuevas interpretaciones.
Raíz y Caudal: El movimiento tiene su origen en Francisco de Asís, pero su espíritu es diacrónico, dialogando con cada época.
Ruptura Cultural: Históricamente, el franciscanismo rompió las barreras entre el mundo clerical y la cultura popular/laica. Como señala J. Le Goff, fue un movimiento que se abrió a todas las clases sociales.
Sabiduría vs. Ciencia: Francisco de Asís no fue un consumidor de cultura libresca, sino un creador. Su saber se define como "conciencia hecha sabiduría", buscando vivir la verdad más que poseerla. Max Scheler lo describe como un "escultor del alma" que logró sintetizar la mística del amor con la unificación afectiva de la naturaleza.
II. Crítica a la Sociedad Contemporánea
El documento establece una contraposición entre el modelo franciscano y las patologías de la modernidad industrial y tecnológica.
La Deshumanización del Vínculo
Se denuncia que la sociedad capitalista y burguesa ha infectado las relaciones humanas, reduciéndolas al "desnudo interés" y al "inexorable pago en metálico" (citando el Manifiesto Comunista).
Frente a esto, se propone reconstruir la sociedad sobre:
El valor personal y comunitario.
La dignidad, la amistad y la comunión.
El Déficit Espiritual
A pesar del progreso técnico y científico, el ser humano padece "soledades concentradas" y una cultura informática que convierte a la multitud en cifras. El sistema de producción actual ignora lo ético y lo personal porque "no rinde ni produce".
III. Actitudes Existenciales para la Transformación
El franciscanismo propone ocho dimensiones humanas integradas en su universo simbólico para renovar la existencia:
Dimensión
Descripción y Propósito
Aprender a habitar
Ver la vida como "sacramento cotidiano" y el mundo como morada acogedora, no solo como lugar de trabajo.
Corregir la memoria
Purificar la historia oficial de medias verdades y maniqueísmos para alcanzar una comprensión integral del hombre real.
Asumir lo negativo
Integrar las sombras y limitaciones de la existencia (el "ángel y demonio" en cada uno) para positivizarlas, tal como Francisco hizo con los leprosos.
Superar el antagonismo
Reemplazar la dialéctica "amigo-enemigo" por la categoría evangélica de "hermano/a".
Recuperar lo nuevo
Saltar de la curiosidad superficial al "divino descontento" que rompe la rutina y la banalidad.
Descubrimiento de la gratuidad
Oponerse a la civilización de la "factura" donde todo se compra. Reconocer el universo como regalo.
Acogida y participación
Pasar del recelo a la magnanimidad, siendo protagonistas activos en la transformación social.
Recuperar la muerte
Dejar de ocultar la muerte como "desaparición" y asumirla como la cima de la existencia que da perspectiva a la vida.
. Hacia una Civilización de la Paz
La paz en el franciscanismo no es un mero "deber hacer" racional, sino un valor absoluto nacido de la fe vivida.La Mediación como Estrategia: Francisco actuó como mediador en conflictos reales (Siena, Arezzo, Bolonia, Damieta) utilizando la verdad, el perdón y el diálogo en lugar de contratos basados en egoísmos compartidos.
Filosofía Jurídica de la Persona: Se propone sustituir el concepto de "individuo" (Rousseau) por el de "persona", entendida como ser relacional basado en el misterio trinitario.
Derechos Humanos: El espíritu franciscano exige el reconocimiento de la dignidad del otro
como "imagen de Dios", impidiendo que sea reducido a mercancía o medio.
Armonía Integral con la Naturaleza
El documento propone una "ecología operativa" que trasciende el alarmismo biológico para convertirse en una forma de habitar el mundo
.Escucha de la Creación: A diferencia del romanticismo (que proyecta sentimientos) o el animismo (que teme), Francisco practica una "voluntad de escucha".
El Canto de las Criaturas: Es la síntesis de la armonía interior y la ecología exterior. Quien celebra la naturaleza, no la destruye.
Humanización de la Técnica: No se rechaza la tecnología, sino que se busca sustituir técnicas destructoras por aquellas que promuevan la calidad de vida.
Justicia Cósmica: Se defiende una "carta magna sobre los derechos de la naturaleza" y el paso del utilitarismo cósmico a la celebración cósmica.
. La Dimensión Lúdica y la Perfecta Alegría
Se identifica una "enfermedad de la seriedad" heredada del siglo XIX, donde la eficacia y el lucro eliminaron el factor lúdico de la vida social.
La Jovialidad como Equilibrio: El humor y la risa son signos de salud mental y equilibrio humano. La alegría franciscana permite desdramatizar y relativizar el orden vigente.
Primacía del Ser sobre el Tener: La ascesis franciscana no nace del pesimismo, sino del deseo de vivir. Es una "contestación profética" al espíritu burgués y consumista.
Cultura Festiva: La creación de una nueva sociedad requiere sustituir los estímulos de poder y explotación por los de compartir, celebrar y comunicar.
Consideración Final: La propuesta franciscana concluye en la necesidad de pasar de la "perplejidad ante el otro" a su aceptación como proyecto vital. El futuro de la sociedad no reside en la teoría del superhombre, sino en la recuperación del hombre concreto y el servicio desinteresado, bajo un decálogo de respeto, ternura, optimismo y diálogo.
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