El bautizo de los niños

 Muy interesante este artículo de Daniel iIlesias


Daniel Iglesias Grèzes diglesias59@substack.com 
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17 sept 2026, 13:22 (hace 5 días)
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Una publicación de Daniel Iglesias Grèzes


El bautismo de los niños

“Dejad que los niños vengan a Mí”

 
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Dentro del protestantismo hay muchas comunidades eclesiales que aceptan y practican el bautismo de los niños pequeños y hay muchas otras comunidades eclesiales que lo rechazan. La fuerte corriente que niega la validez del bautismo de los niños pequeños tuvo su origen histórico en el movimiento anabaptista del siglo XVI, que se enfrentó a Lutero y sus seguidores. Los protestantes que rechazan el bautismo de los niños pequeños sostienen que ese bautismo es inválido porque los niños que no han alcanzado la edad del uso de razón no pueden creer. También enfatizan que los adultos que fueron bautizados de pequeños ni siquiera recuerdan su bautismo. Sin embargo, la doctrina de la invalidez del bautismo de los niños no es bíblica.

El concepto de Alianza es clave para comprender la Biblia. Dios estableció una Alianza en cada época de la historia de salvación. Durante casi dos mil años, desde el tiempo de Abraham hasta la venida de Cristo, Dios mostró a su pueblo que quería que los niños estuvieran en alianza con Él. El modo era sencillo: bastaba darles el signo de la alianza. En el Antiguo Testamento el signo de entrada a la alianza con Dios era la circuncisión. En el Nuevo Testamento, Cristo sustituyó ese signo por el Bautismo. Pero Cristo nunca dijo que los niños debían ser excluidos de la alianza; en cambio, dijo prácticamente lo contrario: 

“Dejad que los niños se acerquen a mí y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos” (Mateo 19,14). 

Los Apóstoles imitaron a Jesús. Por ejemplo, en Pentecostés, cuando Pedro acabó su primer sermón, llamó a todos a aceptar a Cristo, entrando en la Nueva Alianza:

“Arrepentíos y bautizaos en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es esta promesa y para vuestros hijos” (Hechos 2,38-39).

En resumen, Dios quiere que los niños estén en alianza con Él y, puesto que el bautismo es el único signo para entrar en la Nueva Alianza, los niños de los cristianos deben ser bautizados. Por eso la Iglesia Católica practicó el bautismo de los niños desde que fue instituida por Cristo (cf. Scott y Kimberly Hahn, op. cit., pp. 30-32).

Los protestantes también incurren en otros errores sobre el bautismo, por ejemplo el sostener que todos los cristianos tienen poder para administrar el sacramento del bautismo en cualquier caso. La Iglesia Católica enseña que los fieles laicos sólo pueden administrar el bautismo en caso de necesidad grave, es decir cuando hay peligro de muerte y no hay sacerdotes o diáconos disponibles.

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