Postura doctrinal de la Iglesia católica sobre Los Ángeles
La postura doctrinal de la Iglesia Católica sobre los ángeles se resume en los siguientes puntos fundamentales:
- Naturaleza e identidad: Son seres de naturaleza puramente espiritual (sin cuerpo físico), inmortales, dotados de inteligencia y voluntad.
Como señalaba San Agustín, la palabra «ángel» no designa lo que son (espíritus), sino la función o cometido que desempeñan (mensajeros). - Creación y condición de criaturas: Fueron creados por Dios.
No son divinos ni merecen la adoración reservada a Dios (latría), aunque la Iglesia enseña su veneración respetuosa. - Relación con Jesucristo:
Cristo es el centro del mundo angélico. Los ángeles le pertenecen y están enteramente al servicio de su misión salvífica. - Misión respecto a la humanidad: Actúan como intermediarios, protectores y mensajeros divinos.
La doctrina afirma que a cada creyente (y a cada ser humano) le es asignado un «Ángel Custodio» o de la Guarda para acompañarle y custodiarle en la vida terrenal. - Ángeles caídos (demonios): Fueron creados originariamente buenos por Dios, pero mediante una libre y definitiva elección rechazaron a su Creador, convirtiéndose en fuerzas del mal encabezadas por Satanás.
Fuentes bibliográficas (Formato Chicago)
- Concilio de Letrán IV. «Constitución Firmiter credimus» (1215). En Enchiridion Symbolorum, editado por Heinrich Denzinger y Peter Hünermann, n. 800. Barcelona: Herder, 2012.
- Iglesia Católica.
Catecismo de la Iglesia Católica. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana, 1997. - Tomás de Aquino, Santo.
Suma Teológica. Traducido por Bernardo de Rueda. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 2001.
Comentarios
Publicar un comentario