Magnífica Humanitas: una lectura desde el humanismo y la ética ambiental.
Vega García, H. (2026). Magnífica Humanitas: una lectura desde el humanismo y la ética ambiental. Siwo Revista De Teología, 19(2), 1-20. https://doi.org/10.15359/siwo.19-2.5
El presente artículo ofrece una lectura de la encíclica Magnifica Humanitas (2026) del papa León XIV desde la ética ambiental y el humanismo latinoamericano. A partir de un análisis documental de tipo hermenéutico, se examinan las tensiones entre el paradigma tecnocrático y el desarrollo humano integral, los costos materiales y sociales de la inteligencia artificial (energía, agua, minería de tierras raras, microtrabajo) y su vínculo con la vulnerabilidad energética costarricense ante El Niño. Se concluye que la encíclica propone un ecohumanismo de conexión, orientado por la civilización del amor, como alternativa ética a la Babel tecnológica contemporánea.
El análisis de Magnifica Humanitas desde la ética ambiental, el humanismo y la educación permite sostener que la encíclica no ofrece una condena genérica de la inteligencia artificial, sino un criterio de discernimiento. La verdadera alternativa no está entre el entusiasmo y el miedo frente a la tecnología, sino entre dos modos de construir el progreso. Por un lado, el que sirve a la persona y a los pueblos, o por el otro, el que los doblega bajo lógicas de poder. Este criterio conecta directamente con el desarrollo humano integral, con la crítica al paradigma tecnocrático y con la denuncia de la demanda de recursos naturales y el colonialismo de datos, y resulta particularmente pertinente para un país como Costa Rica, cuya matriz energética renovable se ve hoy interpelada por la doble presión de la demanda de energía creciente de los sistemas informáticos y la variabilidad climática asociada al fenómeno “El Niño”.
Hacia el cierre del documento, el papa León XIV propone cuatro llamados que sintetizan su propuesta: permanecer fieles a la verdad, mediante un antropocentrismo situado, que reconoce al ser humano como criatura inserta en la trama de la creación; invertir en educación digital orientada por la responsabilidad personal y colectiva; cuidar las relaciones y la presencia física (la mesa compartida, la comunidad reunida, la visita a
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quien está solo); y afirmar, en lugar de la industria de la guerra, la artesanía de la paz (León XIV, 2026).
Estos llamados dialogan, de manera directa, con la formación ecociudadana en la educación superior. Con el “Sumak Kawsay” (Buen Vivir de los pueblos originarios), que enseña que no somos dueños del mundo sino parte de él; con los aportes de pensadores como Edgar Morin, que recuerda nuestra condición simultánea de individuos, sociedad y especie; con las ideas del humanista Nuccio Ordine, para quien la lentitud es condición del conocimiento verdadero; y con los tres dominios de la educación para la sostenibilidad propuestos por la UNESCO, 2017 (cabeza, corazón y manos). Los retos éticos que plantea Magnifica Humanitas son reales, pero, también lo es la capacidad humana de responder: en cada decisión pequeña y en cada política grande, la elección sigue siendo nuestra.
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